miércoles, 18 de noviembre de 2015

Excursión Ávila 17 de Noviembre de 2015

El 17 de noviembre nos fuimos de excursión a la localidad de Muñogalindo, en la ciudad de Ávila. El centro de acogida de visitantes se encuentra en la Sala Amblés, en los bajos del ayuntamiento de la localidad, esta sala acoge la exposición con una muestra de la obra de Ibarrola cedida por el artista.

Agustín Ibarrola nació en 1930 en Bilbao, desde muy joven comenzó a pintar y a los 16 años ya había realizado su primera obra. Además de su labor pictórica y escultórica hay que destacar sus intervenciones en la naturaleza. El Bosque de Oma, es su primera intervención en este campo, la que ha alcanzado una mayor notoriedad. En esta línea de trabajo se integra su intervención en la Dehesa de Muñogalindo que hoy configura el espacio Ibarrola en Garoza. Su labor se ha concretado en la concesión de un gran número de galardones y reconocimientos como la Medalla al Mérito en Bellas Artes (1993) o la Medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (2005).
Ibarrola llegó por primera vez a Garoza en el 2005 y allí Agustín descubre el paisaje de dehesa y los granitos repartidos por la misma y se aproxima además a la historia de la zona, interesándose por los castros vetones localizados en el valle. Esta conjunción de elementos le inspiró para iniciar un trabajo que se prolongaría hasta el 2009 y que le llevaría a realizar más de 115 obras en las piedras de la dehesa. El espacio Ibarrola en Garoza abrió sus puertas en el año 2015.
 
Garoza es el resultado de un íntimo y profundo diálogo entre Agustín, los granitos que afloran en la dehesa y con las encinas que conforman el bosque. Las piedras hay que verlas desde distintos puntos de vista y no tienen una única perspectiva, también hay que observar las diferentes relaciones entre las piedras y entre estas y los árboles, el cielo y la cambiante luz a lo largo de el día y hay partes de la roca que no pinta.
Agustín decidió no poner nombre a las piedras ya que da esa libertad al visitante, dejando que cada persona vea en la pintura de las piedras una cosa distinta; mientras que yo puedo ver una figura en particular otra persona puede ver algo diferente. Todas las piedras estaban pintadas pero había una de ellas que por el contrario estaba decorada mediante papel de aluminio, algo que nos llamo mucho la atención.
Nos gusto mucho la visita ya que pudimos disfrutar de un día en el campo con nuestros compañeros y pudimos ver un arte diferente al que estamos acostumbrados a ver. 

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